No hay cansancio cuando la patria llama. Este sábado, las calles de Los Teques se convirtieron en un río de gente: el Poder Popular y las fuerzas del Gran Polo Patriótico desbordaron la ciudad desde la Plaza Bolívar hasta la calle Miquilén. ¿El mensaje? Uno solo y contundente: ¡Liberen a Nicolás Maduro y a Cilia Flores ya!

Farith Fraija, al frente de la marea roja, fue claro: el secuestro de la pareja presidencial no es un hecho aislado, es el coletazo desesperado de un imperio que no ha podido con nosotros desde los tiempos de Chávez. “Han intentado bombardeos, bloqueos y robos, pero aquí hay un pueblo que no se arrodilla”, sentenció entre aplausos.

El momento más fuerte de la tarde fue el abrazo a Reina Tovar, madre de la Sargento Segundo Diari Tovar, nuestra mártir de El Jarillo. Su sacrificio no fue en vano; hoy su nombre es bandera de lucha. Los Altos Mirandinos no solo marcharon, le recordaron al mundo que la soberanía no se negocia y que, frente a la agresión, la respuesta siempre será más unidad y más calle. ¡La vanguardia de la Revolución está aquí y no se retira!

¡Basta de agresiones! El pueblo no olvida ni perdona el odio imperial. Como dijo Farith Fraija: “Creyeron que nos verían derrotados, pero nos encontraron más unidos que nunca”.
